
La administración Trump ha presentado demandas contra Illinois, Connecticut y Arizona, buscando establecer control federal sobre la regulación de los mercados de predicción. Esto marca una escalada significativa en los esfuerzos por anular las leyes estatales que rigen la controvertida industria de las apuestas.
Las demandas argumentan que la industria de los mercados de predicción debería ser regulada únicamente por el gobierno federal, en lugar de por las comisiones de juegos estatales. Esta acción representa el intento más ambicioso de la administración Trump de establecer reglas para la industria de rápido crecimiento, que enfrenta desafíos relacionados con el comercio interno y preocupaciones éticas. Los expertos señalan que este movimiento indica un fuerte impulso por parte de los funcionarios de Trump para influir en el futuro de los mercados de predicción.